Hazel Zamora Mendieta

El Fondo de las Naciones Unidas para la Infancia (Unicef, por sus siglas inglés) expresó su preocupación por la feminización de las desapariciones en la niñez y adolescencia en México, prácticamente la mitad de los 5 mil 790 casos registrados son mujeres entre los 12 a 17 años de edad.

Este 11 de julio en la presentación del informe sobre el “Panorama estadístico de la violencia contra niñas, niños y adolescentes” el representante de Unicef en México, Christian Skoog, calificó como alarmante la desaparición de niñas y adolescentes en el país, ellas representan 6 de cada 10 casos que siguen sin ser resueltos.

A partir de información extraída del Registro Nacional de Personas Desaparecidas y No Localizadas (RNPED) el Fondo para la Infancia indica que hasta finales de 2017 se encontraban en calidad de desaparecidas 5 mil 790 niñas, niños y adolescentes entre los 0 a 17 años de edad. Algunas de estas desapariciones están registradas desde 2010, es decir, hay niñez que lleva desaparecida casi 9 años.

Del total de desapariciones un 60 por ciento corresponde a mujeres y 40 por ciento a hombres; destaca que 47.3 por ciento del total de casos son niñas entre los 12 a 17 años de edad.

Christian Skoog indicó que la concentración geográfica de estos casos sobresale la región comprendida entre los estados de Tamaulipas y Nuevo León. La segunda aglomeración se extiende alrededor del Estado de México, Ciudad de México, Morelos y los municipios del norte de Guerrero.

El informe de Unicef tiene el propósito de brindar un panorama de la violencia que afecta a la población infantil y adolescente, sin embargo, concluye que no existe en México un registro estadístico efectivo que ofrezca una imagen clara e integral de este fenómeno.

Unicef logró reunir 16 fuentes de datos sobre distintos tipos de violencia que viven las niñas, niños y adolescentes, no obstante, la mayoría son escasos, están incompletos o se encuentran fragmentados entre diversas instituciones sin que sea posible dar seguimiento o contrastar los datos.

Al respecto México ha recibido recomendaciones del Comité de los Derechos del Niño para adoptar medidas y mecanismos de supervisión y recopilación de datos acerca de distintas formas de violencia cometidas contra la niñez.

Específicamente ante el contexto de violencia el Comité ha destacado la urgencia de contar con datos desagregados sobre homicidios, casos de feminicidio, desapariciones, violencia sexual, explotación y abuso infantil, utilización en la pornografía, violencia en internet, niños y niñas que pudieron ser reclutados por el crimen organizado. Asimismo, de la niñez migrante, refugiados y desplazados.

En la Ley General de los Derechos de Niñas, Niños y Adolescentes (LGDNNA) se prevé como principal proveedor de información al Sistema de Protección Integral de Niñas, Niños y Adolescentes (Sipinna), así como al Sistema Nacional para el Desarrollo Integral de la Familia (SNDIF).

Sin embargo, existe por lo menos 16 instancias gubernamentales que generan datos al respecto, por lo que titular de Unicef observó que esto genera obstáculos para la obtención de información confiable, especialmente en lo que concierne a la coherencia entre las estadísticas.

En su informe Unicef también destaca que la información con la que se cuenta sobre la violencia contra la niñez y adolescencia es insuficiente para dar seguimiento a los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS), especialmente los relacionados con promover la igualdad de género.

También faltan datos sobre la situación de violencia que atraviesa el grupo etario de menos de 12 años de edad, ya que la mayoría de las estadísticas que realiza el Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi) recoge información a partir de la adolescencia.

Al respecto en la presentación del informe que se hizo en la Comisión de Derechos Humanos de la Ciudad de México (CDHDF), Óscar Jaimes Bello, director de Desarrollo de Información Gubernamental del Inegi, se comprometió a trabajar en la generación de datos desagregados, más dijo, las estadísticas sobre la violencia en la niñez son unas de las que más recursos económicos requieren, además de personal especializado.

Niñas, las más vulnerables

A lo largo de la información que logró rescatar Unicef se observa la vulnerabilidad en la que se encuentran las niñas y mujeres adolescentes en el país.

Son las que afrontan más agresiones psicológicas y violencia sexual en diversos entornos, el hogar, escuela, comunidades, instituciones medias de comunicación e incluso con las más vulnerables a ser víctimas de ciberacoso.

Mientras los varones son más propensos a ser víctimas de homicidio y suelen ser disciplinados con castigos físicos u otras formas de disciplinas severas.